El sueño de un ‘país ecológico’: La historia de la República de Verdis, la micronación fundada por un joven de 20 años en Europa

La Republica de Verdis se sitúa en Gornja Siga, un área de 0.5 kilómetros cuadrados que quedo fuera de los mapas oficiales tras la disolución de Yugoslavia. Esta situación llevo a Jackson a considerara el lugar como “tierra de nadie”, un territorio que no pertenece a ningún Estado.

Con la fundación de Verdis, Jackson buscaba crear una nación con los siguientes principios:

  • Sostenibilidad y ecología: Basada en energías renovables, reciclaje y conservación ambiental.
  • Gestión digital: Una administración que utiliza herramientas digitales para la participación ciudadana.

Aunque no es un Estado oficialmente reconocido, el proyecto ha atraído a más de 15,000 personas, de las cuales 400 ya han obtenido la ciudadanía digital. Actualmente, la República de Verdis -opera principalmente en línea, con una página web y redes sociales que permiten a sus ciudadanos interactuar, votar y proponer proyectos.

Verdis bajo la lupa del Derecho Internacional

Desde la perspectiva del Derecho Internacional Público (DIP), la fundación de Verdis plantea un interesante desafío. Según la Convención de Montevideo de 1933, para ser considerado un Estado, una entidad debe cumplir con cuatro elementos constitutivos:

  1. Población permanente: Un grupo de personas que residen de forma estable.
  2. Territorio definido: Un espacio geográfico sobre el cual se ejerce soberanía.
  3. Gobierno efectivo: Una organización política que controla el territorio y la población.
  4. Capacidad de entrar en relaciones con otros Estados: Ser independiente para manejar sus asuntos exteriores.

A pesar de que Verdis cuenta con una población y un gobierno en línea, su principal desafío radica en el concepto de terra nullius. La detención de Jackson por parte de Croacia en 2023, bajo la acusación de violar fronteras, sugiere que el territorio no es «tierra de nadie», sino un área cuya soberanía está en disputa entre Croacia y Serbia.

El reconocimiento de un nuevo Estado por otros países es un acto declarativo, no constitutivo. Esto significa que, si una entidad cumple con los criterios de la Convención de Montevideo, ya es un Estado, pero el reconocimiento es vital para establecer relaciones diplomáticas y participar en la comunidad internacional.

La República Libre de Verdis es parte del movimiento global de micronaciones, proyectos que, aunque no están reconocidos por la ONU, crean comunidades con una identidad propia y un enfoque en causas sociales o medioambientales. A pesar de los desafíos, la visión de Jackson de un nuevo modelo de país sigue viva, aunque sea, por ahora, en el espacio digital.

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